
La Letanía del Sagrado Corazón de Jesús: Una invitación al amor infinito
La Letanía del Sagrado Corazón de Jesús es una oración que nos sumerge en el misterio del amor de Cristo. A través de sus invocaciones, contemplamos el Corazón de Jesús como fuente de misericordia, refugio de los pecadores y consuelo para los corazones atribulados. Esta letanía, cargada de significado y devoción, nos ayuda a profundizar en nuestra relación con Jesús, quien nos ama con un corazón divino y humano.
Historia y origen de la Letanía del Sagrado Corazón de Jesús
La devoción al Sagrado Corazón de Jesús tiene sus raíces en la vida de santos como Santa Margarita María de Alacoque, quien recibió revelaciones privadas de Cristo en el siglo XVII. En estas visiones, Jesús mostró su Corazón, ardiendo de amor por la humanidad, y pidió que se difundiera esta devoción. La Letanía del Sagrado Corazón de Jesús fue aprobada oficialmente por la Iglesia en 1899, cuando el Papa León XIII consagró el mundo al Sagrado Corazón.
En España y Latinoamérica, esta devoción es especialmente querida. Se celebra con fervor en el mes de junio, dedicado al Sagrado Corazón, y es común rezar esta letanía durante las novenas o en momentos de adoración al Santísimo Sacramento.
Reflexiones sobre las invocaciones
Cada una de las invocaciones de la Letanía del Sagrado Corazón de Jesús nos invita a meditar en las virtudes y cualidades del Corazón de Cristo. A continuación, algunas de sus frases destacadas:
1. Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad
Esta invocación nos recuerda que el amor de Cristo es como un fuego que nunca se apaga. Su Corazón arde de amor por cada uno de nosotros, invitándonos a corresponder a ese amor con generosidad y entrega.
2. Corazón de Jesús, fuente de toda consolación
En medio de las dificultades de la vida, encontramos consuelo en el Sagrado Corazón. Esta invocación nos anima a acudir a Jesús en busca de paz y alivio, sabiendo que él comprende nuestras penas y siempre está dispuesto a ayudarnos.
3. Corazón de Jesús, rico para todos los que te invocan
El Corazón de Jesús es una fuente inagotable de gracia. Rezar esta invocación es reconocer que todo lo bueno proviene de él y que nunca nos deja de proveer lo que necesitamos para nuestra salvación.
4. Corazón de Jesús, paciencia y misericordia infinita
Jesús nos muestra su misericordia una y otra vez, perdonando nuestras faltas y esperándonos con los brazos abiertos. Esta frase nos invita a confiar plenamente en su amor misericordioso.
Cómo rezar la Letanía del Sagrado Corazón de Jesús
Rezar la Letanía del Sagrado Corazón de Jesús puede ser una práctica transformadora cuando se realiza con fe y devoción. Algunos consejos para integrarla en tu oración diaria:
- Busca un momento tranquilo del día para dedicarlo a la oración.
- Coloca una imagen del Sagrado Corazón de Jesús en un lugar visible y medita en su amor por ti.
- Reza cada invocación con atención, permitiendo que sus palabras penetren en tu corazón.
- Finaliza tu oración con un acto de confianza, entregándote plenamente al Corazón de Jesús.
La Letanía como camino de conversión
Rezar la Letanía del Sagrado Corazón de Jesús no solo nos acerca a él, sino que también transforma nuestro corazón. Al meditar en su amor, aprendemos a amar como él: con generosidad, humildad y misericordia. Esta oración también nos ayuda a confiar más en su plan para nuestras vidas, recordándonos que su Corazón siempre está dispuesto a acogernos.
Que la Letanía del Sagrado Corazón de Jesús sea para ti un camino de renovación espiritual y un recordatorio constante del amor infinito de Cristo. Reza con fe y comparte esta devoción con quienes te rodean.

Letanía al Sagrado Corazón de Jesús:
Señor, ten piedad
Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad
Señor, ten piedad
Cristo, óyenos
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos
Cristo, escúchanos
Dios Padre celestial
Ten piedad de nosotros
Dios Hijo, Redentor del mundo
Ten piedad de nosotros
Dios Espíritu Santo
Ten piedad de nosotros
Santísima Trinidad, un solo Dios
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, Hijo del eterno Padre
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, formado por el Espíritu Santo en el seno de la Virgen Madre
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, de majestad infinita
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús Templo santo de Dios
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús Tabernáculo del Altísimo
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, asilo de justicia y de amor
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, dignísimo de toda alabanza
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, en quien están todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, en quien habita toda la plenitud de la divinidad
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, en quien el Padre se complace
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos hemos recibido
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, deseado de los eternos collados
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, paciente y de mucha misericordia
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, generoso para todos los que te invocan
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, fuente de vida y santidad
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, saturado de oprobios
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús Triturado por nuestros pecados
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús Traspasado por una lanza
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, víctima por los pecadores
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, salvación de los que en ti esperan
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, esperanza de los que en ti mueren
Ten piedad de nosotros
Corazón de Jesús, delicia de todos los santos
Ten piedad de nosotros
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo
Perdónanos, Señor
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo
Escúchanos, Señor
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo
Ten piedad de nosotros
Jesús, manso y humilde de corazón
Haz nuestro corazón semejante al tuyo
Oración final
Oh Dios todopoderoso y eterno, mira el Corazón de tu amadísimo Hijo y las alabanzas y satisfacciones que te ofrece en nombre de los pecadores; y, aplacado por ellas, perdona a los que imploran tu misericordia en nombre de tu Hijo Jesucristo, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos.
Amén.
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